
Desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, la inteligencia artificial (IA) ha experimentado un crecimiento sin precedentes, transformando múltiples industrias y planteando nuevos retos en la infraestructura de los centros de datos. Con más de 200 millones de usuarios semanales en agosto de 2024, el auge de las aplicaciones de IA está impulsando cambios significativos en el diseño, la refrigeración y el consumo energético de los centros de datos.
Para comprender mejor estos desafíos y el futuro del sector, David Carrero, cofundador de Stackscale (Grupo Aire), empresa europea especializada en infraestructura cloud, bare-metal y centros de datos, analiza cómo los requisitos específicos de la IA están modificando la arquitectura de los centros de datos y qué retos enfrenta la industria.
Infraestructura de centros de datos: la IA impone nuevas exigencias
Las aplicaciones de inteligencia artificial requieren una capacidad informática masiva, lo que introduce nuevas exigencias en términos de redes, densidad energética y refrigeración. Entre los principales cambios que ya están en marcha destacan:
- Redes de baja latencia: “Las cargas de IA necesitan interconexiones ultrarrápidas para procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real. Mientras que los centros de datos tradicionales han dependido en gran medida de redes Ethernet, se observa un crecimiento en la adopción de redes InfiniBand en entornos de alto rendimiento”, explica Carrero.
- Alta densidad energética: “Los racks que ejecutan cargas de IA pueden superar fácilmente los 40-50 kW por rack, e incluso acercarse a los 70 kW o incluso mucho más en los próximos años. Esto representa un desafío en la distribución eléctrica y en la capacidad de refrigeración de los centros de datos”, destaca.
- Diseño de centros de datos optimizados para IA: “Un centro de datos tradicional puede tener 20 filas con 24 racks (de entre 42 y 48Us) en una sala de 4 MW. Sin embargo, en entornos de IA, el espacio se reorganiza para mejorar la eficiencia, con configuraciones de menos racks por sala pero con mayor densidad energética”, detalla Carrero.
Según el experto, los centros de datos actuales aún pueden adaptarse a las cargas de trabajo de IA con modificaciones, pero a medida que la demanda aumente, será necesario diseñar infraestructuras específicas para IA.
Aumento del consumo energético y su impacto en la industria
El crecimiento acelerado de la IA ha provocado un incremento exponencial en el consumo energético de los centros de datos. Para adaptarse a esta demanda, se están implementando diversas estrategias:
- Rediseño de la distribución energética para soportar cargas cada vez más densas.
- Optimización de acuerdos de nivel de servicio (SLA) para garantizar el rendimiento y la eficiencia energética de infraestructuras críticas.
- Mayor apuesta por fuentes de energía renovable para mitigar el impacto ambiental del aumento del consumo.
Carrero señala que el suministro de energía sigue siendo una de las principales preocupaciones del sector, y que los operadores deben apostar por infraestructuras más eficientes y sostenibles. “La IA está acelerando la necesidad de encontrar soluciones energéticas innovadoras, como la vuelta a la energía nuclear con los generadores de nueva generación SMR. Los centros de datos deben adaptarse rápidamente para garantizar la continuidad del servicio sin comprometer la sostenibilidad”, agrega.
Fuente: Latevaweb

